lunes, 22 de mayo de 2017

Suiza dice sí a la energía con fuentes renovables

Por Patricia Islas_SWISSINFO

Definitivo: Los suizos aceptaron por 58,2% de votos a favor la Ley de Energía en las votaciones de este domingo. Con ello renuncian a nuevas centrales nucleares, apoyan el cierre paulatino de las plantas atómicas activas e impulsan los planes de una producción energética con fuentes renovables. Esto implica también ahorro energético.

Esta vez la mayoría de los electores marcaron el 'sí' en sus boletas de voto. a la pregunta ¿Acepta usted la Ley de Energía? Los resultados finales de estas votación:







Ley energética
ACEPTADO
Suiza
Votación del 21/5/2017
Participación: 42,3%
58,2%Necesita mayoría de votos populares41,8%

1.321.947
949.169NO

19,5No necesita mayoría de cantones3,5
Porcentaje
Número de votos


Fruto de 5 años de trabajo, la ‘Estrategia Energética 2050’, como la ha llamado el Ejecutivo, fue lanzada en 2011 tras el accidente de Fukushima. El plan ha sido este domingo apoyado por la ciudadanía.

Vayamos por partes: La Ley de Energía había sido aprobada por el Legislativo en 2016, y evidentemente tenía el respaldo de su autor: el Gobierno Federal.

En Suiza, una ley que tiene la "bendición" de las autoridades puede ser vetada por la ciudadanía, con un instrumento de la democracia directa helvética: el referéndum facultativo.

Esta vez, y como ha ocurrido en la mayoría de los casos en Suiza, un partido fue el que impulsó el referéndum en contra de esta legislación, al presentar 68 000 firmas que respaldaron este freno. Se exigen al menos 50 000 firmas.

El Partido de derecha y el más popular de Suiza, la Unión Democrática de Centro (UDC) logró así imponer el referéndum.

Con este veto, quedó en manos del pueblo, soberano, decidir hoy en votaciones si respaldaba o no la ley gubernamental. Es decir, y esta es una diferencia fundamental en los usos y costumbres de otras democracias, la votación de este domingo es consecuencia del referéndum que impuso una porción del pueblo.
Lo que cambia

El tema es complejo. Baste decir que el folleto informativo sobre la votación de hoy era de más de 60 páginas. Citemos en breve lo que significa el respaldo del pueblo a la estrategia del Gobierno:

-Terminar con la producción energética de fuente nuclear en Suiza. El país renuncia a la construcción de nuevas plantas nucleares. Las cinco existentes, que producen 22,1 TW anuales, pueden seguir en funcionamiento mientras cumplan las normas de seguridad. Las centrales deberán cerrar de aquí a 20 o 30 años.

-Este proyecto busca también reducir las importaciones de energía fósil,

-Garantizar el futuro del aprovisionamiento

-Adecuar el sistema energético a los nuevos desafíos del sector, entre ellos, la caída del precio y el rápido progreso tecnológico, además de la competencia de producción energética del exterior.

-Visto que faltará obtener alrededor de un tercio de la producción nacional de electricidad, que hoy generan las centrales nucleares, se prevén diversas medidas de ahorro energético, como reducir el consumo medio por persona un 43%, con relación a las cifras de 2000.

-El resto de la electricidad faltante será compensada con producción de energía de fuentes renovables. La producción de centrales hidráulicas, que era de 36,2 TWh en 2015, deberá ascender a 37,4 TWh en 2035. Pero el gran salto será impulsar las nuevas energías renovables (solar, eólica, geotérmica y de biomasa). Esa producción debe pasar en el mismo periodo de 1,7 a 11,4 TWh.

En este gráfico, la comparación de la producción energética actual y futura con la nueva estrategia gubernamental:

 

Para financiar el viraje hacia las energías renovables, los hogares pagarán más por la electricidad que consumen. Hoy desembolsan aproximadamente 1,5 céntimos por kilovatio hora (kWh). Con la nueva ley, 2,3 céntimos por kWh.

Mientras quedan pendientes algunas soluciones para el desafío de implementar la Estrategia Energética, los días de las centrales atómicas están contados. Estas son las cinco centrales que serán desactivadas una vez cumplida su vida útil:

Breve, Suiza tiene el camino abierto para la era posnuclear y el voto de hoy significa un cambio histórico. Lo que no deja de sorprender en la democracia directa helvética es la participación: Solo 42,3% de los electores, es decir, menos de 2 millones 300 mil personas decidieron el futuro de todo un país y sus poco más de 8 millones de habitantes. Dicho de modo inverso: el bien conocido abstencionismo helvético esta vez fue de 57,7%.

Y estas voces -una de cuatro en el país- han dado un respaldo a la producción energética de las centrales hidroeléctricas (59,9% del pastel) y de nuevas fuentes renovables (hoy, apenas 4%) y un sutil adiós a toda una era de producción energética atómica (33%).

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