domingo, 5 de marzo de 2017

Domótica y eficiencia energética de edificios

Por OVACEN
Diseño domótico en proyectos de arquitectura.


Las tecnologías no solo están generando nuevas oportunidades de negocio, son y serán un elemento clave en nuestras vidas que nos ayudaran a mejorarla si las utilizamos con coherencia.

¿Qué es la domótica?...

Son un conjunto de instalaciones o equipos tecnológicos destinados a controlar y automatizar la gestión inteligente de un edificio o vivienda con la finalidad de mejorar nuestra vida.

Las ventajas de la domótica en los edificios es el aporte en confort, seguridad, adecuada gestión del uso de los equipos o instalaciones energéticas, ahorro en el consumo de electricidad, de agua y de combustibles.

Con estos equipos se puede realizar una gestión inteligente de las instalaciones de climatización, iluminación, agua caliente, así como de otros equipos e instalaciones para realizar un adecuado aprovechamiento de la energía. 

Los sistemas para monitorizar los consumos ante el edificio domótico permiten saber en cada momento qué cantidad de energía se consume, de forma que dicha información ayuda al usuario a adaptar sus hábitos con el objetivo de reducir el coste de su factura y mejorar la eficiencia energética.


¿Cuáles son las aplicaciones en un edificio domótico?

Frente a la contribución del ahorro energético, los sistemas de domótica en la arquitectura presentan diversidad de aplicaciones con un extenso abanico de posibilidades, destacando como más importantes las siguientes:


¿Cómo afecta al Ahorro energético y confort interior en edificios y viviendas?

En la siguiente infografía de la empresa GIRA podemos testar cuáles son sus aplicaciones más generalistas:


Vía GIRA


Regular los horarios de funcionamiento de instalaciones de climatización e iluminación de las estancias o zonas de trabajo en edificios de uso terciario o industrial, para adaptarlos a los horarios de uso y ocupación de los mismos, evitándose que por ejemplo puedan quedar funcionando por la noche o fuera de los horarios de trabajo.


En viviendas permitir un control automático del encendido y apagado de todas las luces, evitando así que puedan continuar encendidas cuando se sale fuera de la misma. La iluminación eficiente se consigue por medio de equipos que permiten variar los niveles de iluminación de cada recinto en función de la luz natural recibida, así como mediante detectores de presencia en zonas de paso, como zonas comunes o garajes en los edificios, para que sólo se enciendan las de dichas zonas donde se encuentren los ocupantes.
Regular la apertura y cierre de dispositivos de protección solar como persianas, toldos y cortinas para conseguir el mejor aprovechamiento posible de la radiación solar recibida a través de los huecos.

Vía GIRA

Control de los períodos de paro y puesta en marcha de los electrodomésticos en determinados horarios en los que el coste energético es inferior, nos referimos a los denominados periodos valle, consiguiendo así una adecuada gestión de las tarifas eléctricas. En el caso de edificios de viviendas, para uso doméstico se puede aplicar a la tarifa de discriminación horaria, de forma que el usuario puede dejar los equipos de mayor consumo funcionando durante el “horario valle” para aprovecharse de tales tarifas más económicas y reducir su factura.
Permitir programar la desconexión de un determinado circuito eléctrico que no tenga prioridad, como puede ser el del aire acondicionado, antes de que el consumo llegue a la potencia que se ha contratado, evitando que salte el interruptor de control de potencia y magnetotérmico, esto es lo que se denomina racionalización de cargas.


En relación al confort interior de usuarios de un edificio o vivienda, estos equipos también nos permiten adaptar la temperatura interior en función de otros factores como la orientación de la estancia o la parte o zona del edificio o vivienda en cuestión, la temperatura del exterior, la hora del día o la presencia de personas.
Permite la detección de ventanas o puertas de la vivienda que se encuentren abiertas, avisando al propietario en caso de que esté activados los equipos de calefacción o refrigeración.


Seguridad en los edificios y viviendas:

Estos sistemas de regulación y control en el hogar permiten igualmente que se pueda realizar un seguimiento y vigilancia continua del estado y seguridad de las personas así como de los bienes en los edificios, permitiendo detectar y gestionar incidencias y averías para poder subsanarlas lo antes posible.


Para ello los equipos más utilizados son las alarmas, sistemas de cierre automático de huecos, cámaras de vigilancia, detectores de humo, de gas, de agua, o de alteraciones en el suministro eléctrico, etc… en cuanto a los sistemas anti-intrusión son fundamentalmente de dos tipos, uno para proteger el acceso a una parcela, mediante barreras infrarrojas en el exterior, jardines, puertas y ventanas con sensores de contacto, y un segundo tipo de protección del interior de la vivienda que emplea detectores de movimiento con tecnología de ultrasonidos e infrarroja.

Mediante determinados sistemas de control y regulación se pueden detectar cualquier problema de este tipo, avisando al usuario en caso de avería y además provocando el corte del suministro de gas o del agua, o de cualquier otro suministro para evitar riesgos mayores.

También existen sistemas que miden la calidad del agua para facilitar el adecuado reciclaje de las aguas grises, así como sistemas de control de riego inteligente con sensores de humedad, capaces de medir el grado de humedad del suelo para regarlo cuando sea necesario y grifos capaces de controlar el caudal y la temperatura del agua.


Comunicaciones y seguimiento del estado de los edificios y viviendas

Estos permiten una comunicación directa entre la central y el usuario para que este pueda ser avisado en caso de que exista alguna anomalía sobre el funcionamiento de las instalaciones o de cualquier equipo.

En el siguiente vídeo es un ejemplo de domótica perfecto en viviendas combinado con el internet de las cosas en base a las nuevas tecnologías que incorporan “robots” que están atentos a todos los datos de información que se mueven en nuestro hogar:




¿Cómo diseñar una vivienda domótica?

Cuando tratamos el diseño en la concepción de un proyecto domótico y su viabilidad económica hay que considerar su finalidad, que es dispone de aplicaciones o herramientas electrónicas e informáticas con el objetivo de mejorar las condiciones de habitabilidad. Para conseguir un adecuado confort en el interior del hogar así como poder ahorrar energía se hace necesario poder zonificar la vivienda o el edificio en función de las condiciones de uso y térmicas requeridas en cada estancia, para de ese modo realizar una adecuada gestión por separado de cada zona en función de sus necesidades.

Los factores más importantes a tener en cuenta en esta zonificación serán el uso a que se destina cada estancia considerando por separado las zonas de día y las de noche, así como la cantidad de radiación solar recibida por cada zona en función del diseño y la orientación de la misma.

La definición y elección de los sistemas domóticos en cada caso va a depender en gran medida de los condicionantes de tipo arquitectónico antes mencionados, pero además también tiene que adaptarse al modo de vida del usuario, de manera que influirá notablemente el perfil de este, es decir de si se trata de una persona mayor, joven, si vive solo, si es una familia con hijos, una persona con algún tipo de minusvalía, etc… requiriendo en primera instancia un estudio previo de todos estos parámetros o condicionantes.

Un ejemplo perfecto de varios sistemas que podemos implantar en la vivienda es el siguiente esquema de la casa VIMAR.


Vía VIMAR

Para realizar un adecuado proyecto de domótica para una vivienda se deberá realizar un profundo análisis de las prestaciones y se debe atender a la resolución de problemas que podrían aparecer en el proyecto real, de manera que se deberán considerar las siguientes fases en su desarrollo:


Estudiar las diferentes tecnologías existentes a introducir, mencionando cuáles son sus ventajas e inconvenientes, que posibilidades ofrecen al usuario y sus aplicaciones así como los posibles problemas que pueden presentar.


Seleccionar las tecnologías más adecuadas a las necesidades de la vivienda y hábitos del usuario.


Realizar el proyecto de domótica.


Diseño de un programa que permita simular el funcionamiento del proyecto diseñado bajo los parámetros anteriormente considerados.

Desde el punto de vista económico la instalación de un sistema domótico no tiene porqué resultar caro, de manera que puede ser bastante viable para cualquier vivienda o edificio, puesto que con una pequeña inversión se pueden lograr ahorros energéticos considerables, en cada caso el coste depende de qué nivel de domotización se va a implantar. 

Existen tres niveles de domotización de una vivienda: el nivel mínimo o nivel 1, el nivel 2 intermedio y el nivel 3 o excelente, estableciéndose dicho parametro según la ponderación de los dispositivos que requiere la misma y de las necesidades cubiertas.

Artículo elaborado por José Luis Morote Salmeron

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